viernes, 4 de marzo de 2016

"Discriminar está muy mal"

En realidad está muy bien... como sinónimo de discernir, percibir; distinguir, entender y singularizar. Ese es su significado original.

Y no debemos dejarlo de lado, sino:
Discriminar bien las cosas: entre bueno y malo, valor y disvalor por ejemplo.
Discriminar bien los amigos: que nos correspondan; que sea pareja, simétrica la amistad.
Discriminar bien las conductas: sobre todo propias; ser auto-reflexivos, auto-exigentes y buenas personas.
Discriminar las actitudes internas: que a veces se contradicen, y terminan por confundir. Darles su cauce justo. Con justo valor.
Discriminar las palabras pronunciadas: en especial sobre cosas importantes, como sobre el amor. Con ojo avizor. Evitar la contrariedad; mentiras, error.

Discriminemos bien las cosas importantes,
como por ejemplo qué es el amor
(el texto escogido es de
Corintios 13).

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