Actualmente se ve la perspectiva de género como una re-educación. Pero esa es una falsa premisa mayormente.
La mayoría de los hombres no la necesitamos, y nos sentimos atropellados. A mí particularmente me educó mi mamá, y muy bien.
Me dió valores, buenísimos. Tan profundamente, que ni sé cuánto le debo a ella mi caballerosidad, mi ser generoso con las mujeres desde siempre.
"Se merecen todo", "son reinas"... ¿cuánto le debo a ella?. Ni yo mismo lo sé. ¡Vaya a saber cuánto! Puedo colaborar -en general- publicando esto:
Y no creo ser el único así. La mayoría somos buenos hombres, y no necesitamos en nada ser re-educados. Ni siquiera tenemos amigos malos.

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