Todos nos vimos obligados a mentir por otras personas alguna vez. A "mirar para otra parte" cuando seres queridos eran desprolijos.
Sin embargo, ignoramos realmente los hechos y riesgos que corrimos. Las cosas que sucedían y las cosas que estábamos haciendo por ellos.
Falsa premisa de una supuesta excepción: estar con alguien mentiroso está apoyado en supuestas "excepciones". Que no te mentirá a tí: la fundamental.
Falsa premisa de una supuesta omisión: estar con alguien mentiroso te hará mentir a tí. Tú te consolarás diciendo que "fue por omisión", pero mentiste realmente.
Falsa premisa de una mentira eterna: estar con alguien mentiroso tarde o temprano se sabrá. Dirás "sólo lo acompañaba" pero muchos sentirán (con razón) que mentiste tú también.
Sé que como cristian@s debiéramos quizás acompañar a personas mentirosas... Pero con personas mentirosas mejor procede como Budista: que no se te pegue nada de él. Témele al "Kharma".

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.